Las religiones contra las mujeres y la respuesta del feminismo

Juan José Tamayo dará una conferencia sobre las religiones y su relación con (o contra) las mujeres, y la respuesta que el feminismo da a esta situación. En la conferencia participarán Luz Modroño, presidenta de Centro UNESCO Comunidad de Madrid, como presentadora; Rosa Sansegundo, profesora catedrática de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad Carlos III de Madrid como moderadora, el periodista Rafael Fraguas, que nos deleitará con una canción y la artista Pilar Foronda, comprometida feminista, que dará un recital de poesías. La conferencia titulada Las religiones contra las mujeres y la respuesta del feminismo tendrá lugar el próximo 2 de marzo a las 19:00 en el campus de Puerta de Toledo de la Universidad Carlos III de Madrid (Ronda de Toledo, 1).

Juan José Tamayo es director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones Ignacio Ellacuría de la Universidad Carlos III de Madrid. Teólogo vinculado a la Teología de la Liberación y secretario general de la Asociación de Teólogos y Teólogas Juan XXIII, ha sido constantemente perseguido, boicoteado y censurado por la curnia eclesiástica que le impide celebrar acto alguno en sus espacios. Sin embargo, fuera de ella su trabajo es ampliamente reconocido, y muestra de tal reconocimiento es la recepción de numerosos premios y condecoraciones. Entre ellos destacan:

           - Diploma y Medalla de Oro de la Liga Española Pro Derechos Humanos, que le fue concedido con motivo del centenario de su creación por su compromiso y trabajo intelectual en favor del diálogo entre las religiones.

           - Premio Internacional de la República de Túnez para los estudios Árabes e Islámicos

           - Premio Islam y Convivencia en la I Feria Musulmana de España

           - Premio de la Fundación Siglo Futuro por su Compromiso Ético.

Tenemos el honor de invitarte a su próxima conferencia. A continuación pueden leerse unas líneas escritas por el propio Juan José Tamayo a propósito de la conferencia Las religiones contra las mujeres y la respuesta del feminismo.

Cartel conferencia J.J. Tamayo

Las religiones contra las mujeres y la respuesta del feminismo

Conferencia organizada por el centro UNESCO de Madrid y el Instituto Universitario de Estudios de Género

Lugar: Universidad Carlos III de Madrid Campus Puerta de Toledo

2 de marzo de 2015, 19 h.

Juan José Tamayo

Director de la Cátedra de Teología y Ciencias de las Religiones “Ignacio Ellacuría”. Universidad Carlos III de Madrid

Las religiones son uno de los últimos, más resistentes e influyentes bastiones legitimadores del patriarcado en las diferentes sociedades del planeta. Y dentro de ellas las corrientes fundamentalistas son las más beligerantes defensoras del protagonismo de masculinidad hegemónica. Pero no solo ellas. El patriarcado está instalado en las cúpulas de las religiones y en las propias legislaciones religiosas. Se trata de un fenómeno de especial significación y relevancia al que el pensamiento feminista y los estudios de género no pueden ser ajenos, del que han de ocuparse en investigaciones y al que deben responder con una crítica feminista de las religiones y con propuestas que cuestionen en su raíz las estructuras patriarcales y los discursos androcéntricos de las instituciones religiosas. El patriarcado religioso tiene repercusiones negativas en diferentes ámbitos.

           a) El primero es el de las propias religiones que siguen ejerciendo una gran influencia en la conformación de la conciencia de no pocas personas, grupos humanos y sociedades enteras. Tres cuartas partes de la humanidad están vinculadas, de una u otra forma, a diferentes sistemas de creencias que predican mensajes androcéntricos, exigen creer en doctrinas elaboradas por los varones, justifican comportamientos machistas, legitiman prácticas patriarcales, fomentan actitudes misóginas, incitan a la violencia contra las mujeres y proclaman textos discriminatorios de ellas.

           b) El segundo ámbito donde se deja sentir la influencia negativa –muchas veces perniciosa- de las religiones en la esfera social y política, especialmente en los países de religión única o privilegiada por la identificación entre los códigos morales religiosas y la moral cívica, la mayoría de las veces represiva contra las mujeres y permisiva con los varones. Pero influyen también en no pocos países no confesionales –en España, especialmente-, cuyos legisladores, gobernantes y jueces son rehenes de la religión dominante. En definitiva, el patriarcado religioso legitima, refuerza y prolonga el patriarcado social y político en todas las esferas de la vida, empezando por el lenguaje, siguiendo por la familia, las relaciones humanas, la legislación, , etc. y llegando hasta la vida cotidiana.

Las religiones o, por mejor decir, los dirigentes religiosos, han declarado la guerra al feminismo, a veces incluso no solo metafóricamente, sino de forma cruenta. A él se refieren despectivamente no como teoría de género, sino como “ideología de género”, lo que responsabilizan de la autonomía y la libertad de las mujeres y se muestran insensibles hacia la violencia de género contra ellas.

En el catolicismo, por ejemplo, son numerosos los documentos papales y episcopales contra el aborto, al que consideran un asesinato, contra el divorcio, al que acusan de destruir la familia, contra los métodos anticonceptivos, a los que responsabilizan de la obstrucción a la vida y del descenso del control de la natalidad, contra las relaciones prematrimoniales, contra la píldora del día después, que califican de obstrucción a la vida, contra la fecundación in vitro, que califican de contraria a los ritmos y procesos naturales de la concepción, contra los derechos sexuales y reproductivos, que consideran actos de libertinaje de las mujeres, etc.

Y muestran su oposición no solo en documentos y declaraciones públicas, sino también participando en manifestaciones junto a los sectores más conservadores de la sociedad. No se prodigan tanto o, mejor, nada, en documentos contra la violencia de género, el patriarcado, el sexismo, el androcentrismo, la homofobia, etc.

Un ejemplo emblemático de los excesos verbales -que incurren en delito-, en la condena de la interrupción voluntaria del embarazo es el obispo de la diócesis de Alcalá de Henares, monseñor Juan Antonio Reig Plá en entrevistas, homilías y documentos. En 2012 comparó el aborto con la Guerra Civil al afirmar que desde 1985, año en que se aprobó la ley de los tres supuestos en los que se podía abortar, se habían producido dos millones de muertos, muchas más muertes que en la Guerra civil española.

Al año siguiente, en una entrevista en Intereconomía, citando la encíclica Evangelium vitae, de Juan Pablo II, Reig Plá se refirió a la existencia de una alianza internacional, formada por medios de comunicación, universidades, sindicatos, partidos de todo el espectro ideológico, federación Internacional de Planificación Familiar, ONU, UNESCO, Parlamento Europeo, ONG’s al servicio de grandes grupos internacionales, etc., para evitar el aumento de la población y disminuir así los comensales. El origen de dicho proyecto está, a su juicio, en el paradigma de la “revolución sexual”, seguido de “la revolución antropológica que quiere cambiar la naturaleza de la persona y el ser de las cosas”. Habla expresamente de una “conjura contra la vida” y en defensa de la “cultura de la muerte”, que tiene “aliados en todas partes”.

En 2014 comparó el Tren de la Libertad, -iniciativa de la tertulia Feminista de las Comadres y Mujeres de Barredos para exigir el mantenimiento de la Ley de salud sexual y reproductiva y de interrupción del embarazo- que partió de Asturias y llegó a Madrid el 1 de febrero de 2014, con los trenes del nazismo que llevaban a los judíos a los campos de concentración e identificó el aborto con el holocausto judío: “Este Tren, como los trenes de Auschwitz, debería llamarse, no el Tren de la Libertad, sino el tren de la muerte, del holocausto más infame por la muerte directa y deliberada de niños inocentes no-nacidos”.

Uno de los campos de análisis de las investigaciones feministas es el discurso androcéntrico y la organización patriarcal de las religiones. Es por eso que considero necesaria la elaboración de una teoría crítica feminista de las religiones, cuyas líneas programáticas voy a trazar a continuación.

           1. Las religiones nunca se han llevado bien con las mujeres –tampoco hoy-, que son las eternas olvidadas y las grandes perdedoras y a quienes no se les reconoce como sujetos morales, ni como sujetos religiosos y menos aún como sujetos teológicos.

           2. En las religiones impera la masculinidad patriarcal, que es necesario de-construir.

           3. Las religiones han ejercido todo tipo de violencia contra las mujeres: física, psicológica, religiosa y simbólica.

           4. Sin embargo, las mujeres son las más fieles seguidoras de los preceptos religiosos, las mejores educadoras en las diferentes fes y las que, por paradójico que parezca, mejor reproducen la estructura patriarcal de las religiones.

           5. Pero cada vez es mayor el número de mujeres que se rebelan contra las religiones, sin abandonar el espacio religioso, se organizan autónomamente, se apartan de las orientaciones morales que les impone el patriarcado religioso y viven la experiencia religiosa desde su propia subjetividad, sin tener que pasar por la mediación de los varones.

           6. De esta rebelión ha surgido en todas las religiones una nueva forma de pensar y de reformular las creencias, de practicar ritualmente la religión y de vivir la experiencia religiosa: la teología feminista, que incorpora las categorías de la teoría feminista en la crítica del patriarcado religioso y en la recuperación de las tradiciones emancipatorias e igualitarias presentes en las religiones.

           7. En contra de lo que intenta mostrar la cultura patriarcal y las religiones, las mujeres no son víctimas indefensas y silenciosas, sino que tienen una larga historia de lucha y de resistencia frente al patriarcado, que está radicalizándose en nuestro tiempo.

Juan José Tamayo

Tipo de post: